¿Por qué empiezo con esto? Porque se que después de leer esta crítica, muchos van a pensar que desprecio las cosas que se hacen en Honduras. Cuando es todo lo contrario. Por un momento, olvidémonos de que en Honduras no existe una industria de cine, que los actores que participaron carecían de experiencia, al igual que la mayoría de los miembros de la producción. Critiquemos lo que quedó en la pantalla. Sin contemplaciones o excusas. Simplemente lo que es.
"Amor y Frijoles" cuenta la historia de Karen, (Jessica Guifarro) que sospecha que su esposo, Dionisio (Rolando Martínez) la está engañando con otra mujer. Una amiga de Karen, Nicole (Rosa Amelia Núñez) la apoya para que indague hasta encontrar la supuesta infidelidad. Entonces, empezamos con un planteamiento sencillo y típico, que se va complicando cada vez más, según avanza el filme (película).
Después de unos "créditos animados", que resultan asfixiantes y muy largos, (por eso me encantan los Créditos de Inicio de PIXAR) nos encontramos con una serie de imágenes de Ojojona, que a pesar de no haber explotado en su totalidad el abanico paisajista del pueblo, se vuelve muy agradable a la vista. De la Fotografía, se puede objetar poco. El trabajo de William García es muy bueno, al poder crear atmósferas alejándose de la iluminación plana, que identifica a varias de las producciones hondureñas. La iluminación, el vestuario y la dirección de Arte están a la altura del proyecto, al crear los espacios idóneos para apoyar el diseño de los personajes. Sin duda, lo mejor del filme.
El Guión o la historia entretienen, que es uno de los objetivos más importantes del cine. Además está llena de varios pequeños detalles, que van sumando para crear una historia poco aburrida. Los diferentes momentos de humor están bien llevados, aunque no de forma brillante. Los diálogos están muy bien escritos, respetando la forma de natural de hablar de la mayoría de los hondureños. Y sobre esto, es necesario recalcar el acierto al retratar dos facetas muy importantes en la vida de los Hondureños: La Religión y el Fútbol.
Lastimosamente, casi desde el inicio comienzan a aparecer las debilidades. Un largometraje es demasiado para esta historia. Existen secuencias (escenas) donde la acción se estira hasta la saciedad. Hay momentos que parecen interminables y que no aportan nada más a lo ya expuesto. A esta historia le hubiera convenido más el formato de Corto Metraje o Medio Metraje, ya que le sobran muchos minutos y una que otra secuencia. Según avanza el filme, la historia se va complicando cada vez más, con giros extremadamente forzados, que solo le quitan realismo a la historia en conjunto.
Al mismo tiempo, se encuentran varias situaciones, aisladas, que se vuelven muy forzadas hasta rayar en la irrealidad. SPOILER (Revelaré un elemento importante de la trama, los que quieran ver el filme no lean hasta después de FIN DEL SPOILER) Durante la historia, varios miembros del pueblo llaman a la Virgen de Suyapa, simplemente "Suyapa". Esto se hace para engañar al espectador, haciéndolo creer que Suyapa es la amante de Dionisio. Sin embargo, para un pueblo creyente, como el nuestro, llamar a la Virgen de esa forma se considera irrespetuoso. Por lo tanto, que varios miembros del pueblo la llamen así, es del todo contradictorio. Se puede justificar, como que Dionisio mantenía en secreto su promesa a la virgen, llamándola Suyapa. Pero no deja de ser un concepto muy forzado. FIN DEL SPOILER
Además se presentan varias inconsistencias dentro del actuar de algunos personajes, que solo sirven para contradecir el diseño original, sin propiciar una evolución en su forma de ser. Lo que destruye al personaje, como tal. Esto conduce a presentar elementos, que son más de Telenovelas, que de productos Cinematográficos; como por ejemplo, tratar de explicar todo lo que los personajes sienten, con palabras, en vez de utilizar otros medios más identificados con el cine. Y sobre los personajes, debemos apuntar que la actuación no alcanza para crear la ilusión que tanto necesita el cine. A excepción de momentos específicos, en general, ninguno de los actores da la talla dentro del frame. Ninguno es capaz dar la naturalidad necesaria, para hacerle olvidar al espectador que está viendo algo actuado.
Jessica Guifarro da lo mejor de si en los momentos dramáticos (un poco sobreactuado a veces, pero lo mejor de ella), pero cuando su actuación requiere simpleza, fuerza el personaje para dar más de lo que se necesita. Algo similar pasa con Rosa Amelia Núñez, que tiende a exagerar, sobre todo en los arranques de cólera. Rolando Martínez obsequia buenos momentos aislados, pero cuando la historia requiere que de un paso al frente, lo hace de forma tímida. Parte de la responsabilidad cae en los Directores, Mathew Kodath y Hernán Pereira, que no supieron crear estas emociones dentro de los actores, el primer trabajo del Director. Los directores tampoco pueden mantener el nivel tensión o expectativa, dejando que decaiga por muchos momentos durante el metraje.
La premisa resulta relativamente interesante, a pesar de haber sido explotada en una gran cantidad de productos similares. Llama la atención la puesta en escena en un pueblo muy conocido de Honduras, con una muy buena dirección de Arte, como ya apunté.
"Amor y Frijoles" es un filme lleno de virtudes y defectos. Tal vez más defectos, pero eso debe juzgarlo cada quien. No dudo que será un éxito a donde vaya y eso se merece una felicitación para los que trabajaron en este ambicioso proyecto. Aunque se queda en un intento, debemos reconocer que ha habido un avance notable, en comparación con otras producciones, lo que es un logro muy importante.
El cine Hondureño, no ha ni empezado a dar pasos de bebé. Seguimos en letargo, desde que Sami Kafati y su "No Hay Tierra sin Dueño", demostrará el potencial del Talento Hondureño. Lo malo, es que desde esa obra maestra, no ha aparecido algo que esté a su altura. Debemos continuar haciendo cine, pero no tomándolo a la ligera. Es necesaria una preparación y un estudio para dar un producto de primera calidad. Esto puede tomar años, pero la paciencia es necesaria para el éxito.
El Arte de nuestro país, solo crecerá cuando exijamos y apoyemos trabajos de alta calidad. Si no lo exigimos los hondureños, ¿quién lo hara?. Y es hasta que cambiemos esa estúpida actitud de buscar un "bueno", en vez de un "excelente"; de buscar un "60" en vez de un "100"; que podremos darle al mundo, lo mejor de nosotros.
Lo mejor de nuestra Honduras.
Hispano estaria orgulloso!
ResponderEliminarPero si hay gente que quiere ver cosas de verdad buenas.
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo con todo, menos en lo de los creditos iniciales ya que me gustaron jaja.
Bueno, ustedes también que se ponen a ver esas peliculetas... no pierdan el tiempo y apréndanse las tablas mejor!
ResponderEliminar