Este es sin duda el VideoClip que partió la historia de la música en dos. El 2 de diciembre de 1983 el Mundo del Pop supo que había una nueva forma de hacer Vídeos Musicales: contando una historia.
Por esos días, Michael Jackson contactó al director de cine John Landis, que acaba de terminar "Un hombre Lobo Americano en París". Michael Jackson estaba impresionado por la transformación de humano a hombre lobo, que se daba en el filme y quería hacer algo muy similar en su próximo vídeo clip. Ambos se encaminaron a desarrollar una historia de terror, que pudiera combinarse con el estilo de música de Thriller, así como con una coreografía de baile. Así empezó un proyecto que cambiaría la industria para siempre.
Es una pieza en la que todos los elementos funcionaron a la perfección para crear un producto único en su género. Adelantado a su época. Vamos paso a paso.
Sin duda, Michael Jackson tomó la decisión correcta al buscar a John Landis para dirigir este proyecto. Sentado en la silla de director, John sentó las bases del nuevo género de vídeo clip - cortometraje. La realización es sobria y elegante. La cámara se mueve poco, pero esto revela el profesionalismo del Sr. Landis al no tratar de sobre dinamizar las secuencias dentro del corto. Comprendió que tratar de mover la cámara, en un ambiente ya dinámico por naturaleza solo crearía confusión. Además, se presenta una excelente puesta en escena en los momentos no musicalizados, como la secuencia del inicio, cuando Michael y su novia caminan por el bosque. Lo que sería descuidado y minimizado por cualquier otro director, John Landis lo trata con sumo cuidado, dándole la atención que necesita.
La Dirección de Arte a cargo de Charles Hughes, es fantástica. Los ambientes tenebrosos que fueron creados son de la más alta calidad, al grado de no poder reconocer si son decorados o localizaciones reales. El Cementerio, las calles desiertas, la casa abandonada, son ambientes perfectamente diseñados. Esto apoyado por el diseño de Vestuario y Maquillaje (créditos completos) que crearon a los Zombies más realistas y aterradores vistos hasta el momento. Aquí se les presentó una nueva dificultad técnica: no solo era necesario que los Zombies se vieran realistas, sino que el maquillaje y el vestuario debía ssoportar la exigente coreografía que debían interpretar casi al final. En la mayoría de los filmes, los Zombies no se mueven muy rápido, debido al maquillaje, que no suele resistir mucho castigo. Aquí, está limitante se vio superada por el excelente trabajo del departamento de Arte.
Sería injusto no comentar sobre la fotografía de Robert Paynter, que en un tiempo donde no existía el retoque digital, magnificó los ambientes creados, utilizando una iluminación oscura, pero clara, para mostrar todos los detalles y las formas, siempre manteniendo una aura de misterio que rodea toda la producción. Y a pesar de que la cámara se mueve poco, nos presenta una fotografía tridimensional, separando los planos con profundidad de campo y registro de iluminación acordes a cada momento. Sobre el montaje, Malcolm Campbell y George Folsey Jr. hacen un estupendo trabajo al crear un montaje que no cae en los típicos recursos para Video Clips. El montaje es tan fluido y lleno de ritmo que deja que el espectador se sumerja en el universo de Thriller, sin reparar en los cortes de escena o dentro de la escena.
Thriller demostró que en el mundo del Audiovisual, las fronteras no existen. Las posibilidades son infinitas. Michael Jackson y John Landis tuvieron la visión para saber que el público quería algo diferente, aunque ellos mismos no lo supieran. Casi 30 años después de su estreno, Thriller sigue siendo considerado como uno de los mejores Vídeos Musicales de la historia. Aún después de tanto tiempo, se siguen viendo las parodias, homenajes y guiños a todo lo que dejó tras de si.
Así como Michael Jackson, Thriller nunca será olvidado.