Hace algunos meses, despues de deleitar una de las tipicas cenas hipster (baby carrots) con mi compagnera de piso, acompagnados por la musica de Animal Collective, sin mucho que hacer y con una larga tarde por delante, decidimos salir de el apartamento sin ninguna ruta en especifico; considerando el hecho de que San Francisco es la metropolis mas grande de el Norte de California, sabiamos que encontrariamos X o Y manera de entretenernos sin necesidad de ir a un club - ingresar a un club con mi compagnera de piso es imposible, ya que siendo "hipster", su atuendo suele ser razon para el doorman de no dejarnos entrar, jajaja.
Una vez en el centro de la ciudad, aproximadamente a las 10 de la noche, la cruda realidad californiana nos cayo como un balde de agua fria: TODO ESTABA CERRADO! Galerias, cafes, centros artisticos, tiendas, etc. Teniamos tres posibilidades:
1) Ir al cine, lo cual hoy en dia es casi imposible, por el simple motivo de que Hollywood ya no produce absolutamente nada digno de apoyar (siempre hay una que otra excepcion, como por ejemplo "A Single Man").
2) Ir a un bar o club en el que no juzguen a mi amiga por su atuendo, lo cual tambien resulta ser casi imposible ya que antes de expresar mi idea, se perfectamente su respuesta : "ir a un bar es muy mainstream, tomar tambien podemos en la casa, y no esas bebidas toxicas que sirven en bares, sino kombucha o te verde con extracto de alga marina de las fosas marianas"
3) Ir a uno de los tantos cines indies de San Francisco
Como se imaginaran, la tercera opcion es la mas apetecedora (por lo menos para nuestros gustos). Considerando que nosotros hemos visto cada pelicula indie mostrada en San Francisco por lo menos 3 veces, esta opcion presentaba un cierto reto. Sin embargo, recordabamos que nunca habiamos visitado el cine de el Yerba Buena Center of Arts. La razon por la cual vuestro servidor y su compagnera de piso nunca habian visitado dicho cinema es muy simple. Las peliculas ahi mostradas se pueden resumir de la siguiente manera: Adonis, disfrazado de langosta, pero con manchas de tigre hechas a mano con grasa de automobile, interpreta una coreografia post-modernista al son de "Musica para las victimas de Hiroshima" de Krysztof Penderecki, en medio de un desierto, rodeado por camas de hospital y antorchas. En la segunda escena, Jose Antonio, disfrazado de batman, tumba una de las antorchas, lo cual crea un efecto domino incinerando todas las camas formando un circulo de fuego, el cual excita a Adonis y lo hace bailar a un paso mas acelerado. Adonis es consumido por las llamas, Jose Antonio lo observa e imita los movimientos desesperados de Adonis creando un valse psicotico pas de deux... ARTE!
Despues de una corta discusion, decidimos que Yerba Buena era la opcion mas adecuada y que aun si pagabamos 20 dolares para "disfrutar" de un filme como el anteriormente descrito, tendriamos por lo menos una anecdota que contar a nuestros amigos, nietos y bisnietos. Al llegar al cinema me sorprendio encontrar una pancarta que mostraba el rostro de Zinedine Zidane. ZIDANE: A 21ST CENTURY PORTRAIT, era la inscripcion que acompagnaba la fotografia. El disegno de la pancarta llamo mucho mi atencion no solo por sus colores, sino tambien por el simple hecho de que se trataba de un documental de un futbolista mostrado en el Circus Maximus de el arte post-modernista. "Obviamente no va a ser un documental como las peliculas de Coca-Cola con los mejores goles de todos los mundiales" pense yo, "este cinema es muy orgulloso y egocentrista para mostrar un filme de esa categoria". Mi amiga, sin idea alguna de quien era Zinedine Zidane acepto entrar a la sala y dejarse sorprender por lo que desconociamos .
Si ustedes son el tipo de personas a las que les gusta ver un documental de un futbolista que cuenta su historia, muestra sus inicios, sus goles, sus descendos y ascensos, sus escandalos y su glorioso partido de despedida con futbolistas de su misma talla, ESTE DOCUMENTAL NO ES PARA USTEDES! Esto segnores, es arte en su maxima expresion. Desde las tomas, el sonido, las anecdotas expuestas (no hay una entrevista directa, todas las anecdotas son mostradas en un elegante subtitulo) y el GRAN FINAL, todo este documental es una oda a Apolo. En este caso, Douglas Gordon (el director) sigue a Zidane paso a paso en un encuentro de el Real Madrid vs. Villareal FC, capturando cada detalle que ninguna cadena televisiva muestra de una leyenda como lo es Zidane. Aun cuando la idea no es 100% original - Hellmuth Costard hizo un filme similar en la decada de los 70s mostrando a George Best con el Manchester United -, Gordon eleva esta idea a un podium olimpico. La musica de Mogwai complementa el filme de manera sensacional.
En mi opinion, este es uno de los mejores documentales que yo he visto en mi vida, y mi amiga tambien expreso su admiracion. Este es un filme que vale la pena ver y adquirir, de un tiempo en cuando el futbol aun era un deporte y no un sucio negocio en el cual todo esta premeditado y el equipo con mas ranking o dinero es quien reina en los campeonatos. Este film muestra a uno de los ultimos heroes de esa epoca dorada del futbol que ya ha terminado. Si alguien mas merece un filme de esta talla, es Alessandro del Piero.
Adquirí esta joya en mis últimos meses en Barcelona (hasta el momento) y como gran fanático de Zidane que soy, me encantó.
ResponderEliminarUn filme soberbio, que enmarca dentro del fotograma toda la técnica y la elegancia del que a mi parecer, es el mejor jugador de la historia del fútbol. Y mientras los jóvenes se quedan con la boca abierta al ver un Messi que se atraganta en los partidos difíciles; yo duermo tranquilo al saber que disfrute del mejor Zidane.
Aunque lamento, como lo hace el mismísimo Zidane, que no hubiera hecho el partido de su vida. Ya que a pesar de que deja muestras de su infinito talento, queda alejado del Zidane que ganó el Mundial con Francia o el Zidane que ganó la Champions League con el Real Madrid.
Sin embargo, este es un filme que rinde un justo tributo a ese Zidane que con un regate ponía a 3 defensas en el suelo y que resolvía los partidos con una genialidad solo imaginada por él.
Y como sospechar, que el final de este documental, iba a ser también el final de la carrera de "Zizou": Caminando hacia los vestidores sin poder terminar el partido, con la tarjeta roja en la espalda y la rabia entre los dientes. Porque este es también Zidane. Temperamental, rabioso y hasta vengativo; había momentos en que se volvía mortal.
Solo queda dejar que nuestras retinas queden impregnadas con la magia de ese genio que no se detuvo, hasta ser el más grande.