Compatriotas,
la hora de mi retorno a Honduras es cada vez más cercana, algo que convoca en mí sentimientos de nostalgia y ansia (de una u otra manera se aprende a amar el ambiente, el país y las personas que contribuyen en mi desarrollo personal y profesional desde hace más de 6 agnos. Algo que definitivamente no olvidaré ni podré sustituir); para aquellos que todavía no lo saben, llegaré a tierras del general Morazán el 2 de Junio a las 11:00 AM. No exijo que alguno de ustedes espere ahí por mí en esas horas, ya que considero que muchos de ustedes o mejor dicho todos ustedes se encuentran en la vida profesional o estudiantil y son personas muy ocupadas (caso contrario al de mi persona, ya que desde que finalicé mi carrera universitaria obteniendo el título de master of arts por mis investigaciones ultrafascistas e italocentristas me encuentro en un período de semiletargo), pero sí, que por los menos logremos vernos y conversar por un rato en el par de semanas en las cuales estaré en Honduras.
Desde ahora les digo: No tengo automóvil ni el valor de utilizar el célebre transporte público de nuestra querida Honduras (mmmm valor no es la palabra adecuada. Es solamente que después de casi 7 agnos en Europa he perdido mucho de mi poder de atención y rastreo de sujetos maltintencionados con intenciones criminales, así como la en este relativamente pacífico continente nunca bien ponderada "viveza", lo cual representa una gran desventaja para la supervivencia en las calles de nuestra tétrida, lúgubre y tetramundista Tegucigalpa), por lo cual hago un llamado a los miembros de este blog en situación fáctica de tenencia de un vehículo de transporte personal a que se apiaden de este compatriota con muchos deseos de observar el cambio infraestructural que se ha presentado en nuestra capital (Dios os los regresará con creces!)...
Espero poder compartir con ustedes gratos momentos antes de partir a los Estados Unidos.
Saludos desde Alemania!
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